Alimentos fermentados
Las recetas fermentadas son tendencia en el mundo de la nutrición. Come un poco de diferentes alimentos fermentados cada dÃa.
Los alimentos fermentados te ayudarán a añadir probióticos naturales a tu intestino. Recuerda que los probióticos son tus aliados protectores, tus primeras armas contra bacterias y virus.
Para mantener vivos a tus amigos en el intestino, necesitas acogerlos adecuadamente. Añadir fibra (cereales integrales, verduras, frutas y frutos secos) e incorporar más probióticos (yogures, kéfir, pan de masa madre, sopa de miso, etc.) será de gran ayuda.
Los probióticos ayudan a fortalecer el sistema inmunológico, mejorar la eficiencia de la digestión, prevenir la hinchazón y la inflamación, ayudar a la absorción de vitaminas y minerales y producir algunas vitaminas esenciales (vitaminas que el cuerpo no puede fabricar, como B, A, D, E, K y C).
Los alimentos fermentados se pueden preparar en casa y son muy fáciles de preparar. Tardan entre 7 y 10 dÃas en estar listos para el consumo.
Kimchi (repollo fermentado picante), Kambucha (té gaseoso), Kefir (leche fermentada bebible), Tempeh (frijoles de soja fermentados, buena fuente de proteÃnas y fáciles de digerir), Miso (frijoles de soja fermentados en forma de polvo, con alto contenido de sodio). Finalmente, la proteÃna vegana completamente fermentada ahora está disponible en forma de polvo.
Al preparar alimentos fermentados, use sal para enlatar y encurtir y siga la receta correctamente. Una cantidad menor de sal en la receta alterará el proceso de fermentación seguro y podrÃa favorecer el crecimiento de bacterias dañinas, como Listeria o Clostridium botulinum. Si tiene intolerancia al sodio, opte por kéfir y kambucha.
Recuerda mantenerte activo, ya que un peso corporal normal es clave para una buena salud y mejora el funcionamiento de los órganos y la fortaleza de los huesos. Elige actividades que te hagan feliz y que puedas realizar durante todo el año.