Huesos fuertes desde tu plato: alimentos vegetarianos ricos en calcio
Tus huesos son tejido vivo y responden sobre todo a dos cosas: lo que comes y cómo te mueves. El calcio es el principal material de construcción, y el ejercicio con carga le indica al hueso que debe mantenerse fuerte.
Si eres vegetariana o vegetariano, puedes cubrir tus necesidades de calcio sin dificultad. Aquí tienes los alimentos vegetarianos ricos en calcio que conviene elegir, cuánto necesitas y qué tipo de ejercicio hace más por tus huesos.
Empecemos por qué importa el calcio. Ayuda a formar los huesos y a mantener sanos los dientes, permite que los músculos se contraigan, incluido el corazón, y ayuda a que la sangre coagule con normalidad.¹ Si te falta durante mucho tiempo, los huesos pueden debilitarse y, más adelante en la vida, aparecer la osteoporosis, una condición en la que los huesos se vuelven frágiles y se rompen con más facilidad.¹ Tus genes influyen en la fuerza de tu esqueleto, pero la alimentación y el ejercicio también cuentan, y esa es la parte en la que puedes actuar.²
¿Cuánto es suficiente? Los adultos necesitan 700 mg de calcio al día, y deberías poder obtenerlos con tu alimentación diaria.¹ Más no es mejor. Tomar más de 1500 mg al día puede causar dolor de estómago y diarrea, así que si usas suplementos, consulta antes con tu médico o con un profesional registrado.¹
Pasemos a la comida. Si tomas lácteos, la leche, el queso y el yogur hacen gran parte del trabajo, y las versiones bajas en grasa y en azúcar convienen a la mayoría.³ Si tomas pocos lácteos o ninguno, elige bebidas de soya, avena o arroz sin azúcar y con calcio añadido, y revisa la etiqueta, porque no todas las bebidas vegetales están fortificadas.³ El tofu preparado con sales de calcio es otra opción excelente; busca sulfato de calcio o cloruro de calcio en los ingredientes.³
Las verduras de hoja verde, como la col rizada (kale) y la okra, aportan más, igual que la fruta seca.¹ ² La espinaca es la excepción: contiene mucho calcio, pero tu cuerpo no puede absorberlo todo, así que disfrútala por sus otros nutrientes y apóyate en la col rizada, el brócoli y la okra para el calcio.¹ Si eres vegana o vegano, valen los mismos alimentos vegetales, con las bebidas fortificadas y el tofu con calcio haciendo la mayor parte del trabajo.
Aun así, el calcio necesita compañía. La vitamina D ayuda a tu cuerpo a absorberlo, y los adultos necesitan 10 microgramos al día.² En el Reino Unido, desde finales de marzo o principios de abril hasta finales de septiembre, la luz del sol sobre tu piel produce vitamina D; en otoño e invierno el sol no tiene fuerza suficiente, así que hay que obtenerla de los alimentos o de un suplemento.² Entre las fuentes vegetarianas están la yema de huevo y los alimentos fortificados, como la mayoría de las margarinas y algunos cereales de desayuno, pero es difícil llegar a 10 microgramos solo con comida, por lo que conviene considerar un suplemento diario.² Si eres vegana o vegano, busca vitamina D3 de origen vegetal, elaborada a partir de líquenes, y revisa la etiqueta, porque algunos suplementos de D3 son de origen animal.
La comida aporta la materia prima; el ejercicio le dice al hueso que la use. El ejercicio con carga y el ejercicio de resistencia son especialmente importantes para mejorar la densidad ósea y ayudar a prevenir la osteoporosis.² El ejercicio con carga es cualquier actividad en la que tus pies y piernas sostienen tu peso, como caminar a paso ligero, hacer senderismo, bailar, correr, saltar la cuerda, hacer aeróbicos, jugar tenis o incluso saltar en el sitio.² Las opciones de más impacto fortalecen músculos, ligamentos y articulaciones, y las más suaves, como caminar a paso ligero o las clases de gimnasia, siguen ayudando pasados los 60 años.²
Una advertencia: nadar y andar en bicicleta son excelentes para el corazón y la condición física, pero no son ejercicios con carga, así que añade alguna actividad con carga a tu semana.²
El ejercicio de resistencia funciona de otra manera. Cuando los músculos tiran de los huesos, la fuerza del hueso aumenta.² Cuentan las flexiones de brazos, levantar pesas, las máquinas del gimnasio, las bandas elásticas y los ejercicios con el peso de tu propio cuerpo. Si eres nueva o nuevo en el gimnasio, pide una introducción y consulta al instructor siempre que tengas dudas sobre una máquina.²
¿Cuánto hay que hacer? Apunta a por lo menos 150 minutos de actividad moderada a la semana, como caminar a paso ligero o andar en bicicleta, o 75 minutos de actividad intensa.⁴ Suma ejercicios de fuerza al menos 2 días a la semana, que trabajen todos los grupos musculares grandes: piernas, caderas, espalda, abdomen, pecho, hombros y brazos.² ⁴ Una semana sencilla podría verse así:
Lunes: caminata a paso ligero de 30 minutos
Martes: sesión de fuerza en casa o en el gimnasio
Miércoles: baile o clase de gimnasia
Jueves: caminata a paso ligero de 30 minutos
Viernes: sesión de fuerza
Sábado: senderismo, tenis o una caminata más larga
Domingo: descanso o estiramientos suaves
Usa calzado con buen soporte, como zapatillas deportivas o botas de senderismo. Si tienes osteoporosis, una condición médica o hace tiempo que no haces ejercicio, habla con tu médico antes de empezar un programa nuevo.² ⁴
Volvamos al plato, porque no hace falta contar miligramos. Reparte alimentos ricos en calcio a lo largo del día y se suman solos:
Avena cocida con leche o con bebida de soya fortificada con calcio, con fruta seca y almendras picadas
Un sándwich integral con queso o hummus, hojas verdes y brócoli
Un yogur o un yogur vegetal fortificado con un puñado de semillas
Un salteado de tofu con calcio y verduras, con col rizada u okra, acompañado de arroz
Bebida vegetal fortificada o leche en tu té y tu café
Una advertencia sobre el sándwich: el hummus se prepara con tahini, y el tahini es una pasta hecha de semillas de sésamo molidas. Si tienes alergia al sésamo, no uses hummus y elige queso u otro relleno. Revisa la etiqueta de cualquier hummus, aderezo o crema para untar antes de comerlo, porque el tahini y las semillas de sésamo aparecen en muchos alimentos.
Algunos hábitos más protegen tus huesos. Fumar se asocia con un mayor riesgo de osteoporosis, y conviene no pasar de 14 unidades de alcohol a la semana, según la guía del Reino Unido, y evitar los atracones de bebida.² También importa una alimentación variada y equilibrada, porque los huesos dependen además de proteínas, otras vitaminas y minerales y de suficiente energía, de modo que saltarse comidas o hacer dietas muy restrictivas dificulta cubrir tus necesidades.
En resumen:
Los adultos necesitan 700 mg de calcio al día, y una dieta vegetariana puede cubrirlos con lácteos o alternativas fortificadas, tofu con calcio y verduras de hoja verde.
No cuentes con la espinaca para obtener calcio.
La vitamina D ayuda a absorber el calcio; considera un suplemento diario de 10 microgramos en otoño e invierno.
El ejercicio con carga y el de resistencia son los que más hacen por la densidad ósea.
Apunta a 150 minutos de actividad moderada a la semana y ejercicio de fuerza al menos 2 días.
Cada persona es distinta, sobre todo si eres vegetariana o vegana, estás embarazada, en la menopausia o con una condición médica. Si quieres un plan personalizado, puedes reservar una consulta inicial.
La información de esta entrada es de carácter general y no sustituye el consejo médico. Si tienes una condición médica, habla con tu médico antes de cambiar tu alimentación o empezar un programa de ejercicio nuevo.
Cecilia Neri Linares
BSc Food Science & Nutrition, MSc Nutrition Education (Columbia University)
Educadora en Nutrición, E-nutritionist, Londres
Revisado: octubre de 2026
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